En la punta sur de la isla, la postal plana del Caribe se vuelve inesperadamente dramática: acantilados de piedra caliza, oleaje rompiendo, un jardín de esculturas y las ruinas de un templo maya. Punta Sur es el contrapunto de Playa Norte — y la razón para hacer la vuelta completa a la isla.
Qué hay
- El templo de Ixchel — restos de un santuario a la diosa maya de la luna y la fertilidad. Pequeño, erosionado, y conmovedor cuando conoces la historia: la isla misma debe su nombre a las figuras femeninas que los navegantes españoles encontraron aquí.
- El paseo del acantilado — un sendero pavimentado al borde, con las olas explotando abajo. El punto más oriental de México: párate aquí al amanecer y eres la primera persona del país en ver el sol.
- El jardín de esculturas — piezas coloridas de gran formato de artistas mexicanos e internacionales, fotogénicas contra el mar.
- El mirador del caracol — 360° de Caribe, con el skyline de Cancún flotando en el horizonte.
Cuándo ir
El amanecer es la jugada si puedes — carritos de madrugada, senderos vacíos, luz irreal. Si no, la tarde tardía, cuando los grupos de tour se van y el calor baja. Hay una entrada de bajo costo; el paseo del acantilado toma 30–45 minutos sin prisa.
Hazlo circuito
Punta Sur es el punto lejano natural de la vuelta en carrito: al sur por la costa poniente, el templo y los acantilados, y de regreso por el lado este salvaje. Súmale una comida junto al mar y habrás usado exactamente medio día, bien.
Dormir en el centro hace fáciles ambos extremos de la isla — conoce nuestras suites en la calle peatonal, y pide al concierge el carrito listo al amanecer.




